lunes, 5 de marzo de 2012

La vista atrás

Tiempo y vida
Como el tiempo de inexorable, así son las cosas en el devenir del día a día sin poder hacer nada por cambiar el camino trazado por nuestras acciones.

martes, 3 de enero de 2012

Nueva visión de la existencia

Nuevas perspectivas para nuevos amaneceres
ilusiones encadenadas con la fuerza del deseo
que transcurren sin tomar aliento fresco
por la amenaza del tiempo imparable.
Necesito en ocasiones escuchar el silencio a mi alrededor
precipitarme en el murmullo de la soledad
y sentirme vivo en mi propia ausencia
para saber que mi existencia me es ajena.
¿Incongruencias? ¡no! la vida misma es así
en su máximo esplendor vital.

sábado, 18 de junio de 2011

Una nueva visión de la vida

La propia vida, en su devenir implacable de los años
nos enfrenta ante situaciones tan contrapuestas como predecibles
en las que hemos de poner los cinco sentidos
para no sucumbir ante el poder de la indecisión permanente.
Siempre queda una ventana abierta a la esperanza
entre un mundo gris y tedioso que nos oprime y somete
pero algunos hombres tenaces luchan por sobrevivir
de forma libre y sin condicionante alguno a sus propósitos.
Constantemente nos vemos influenciados por normas
que se escapan a nuestra propia comprensión
de como entender y vivir nuestra existencia individual
sin cadenas que limiten nuestro pensamiento racional
al que tantas veces acudimos y del que en otras tantas
renegamos de el como fruto de nuestra propia evolución
como seres provenientes de un ancestro en todo irracional
pero intuitivo y superviviente en un mundo
que le resulto ser más cruel de lo que se mereció en realidad.

lunes, 7 de febrero de 2011

Como el sueño eterno

Noche tras noche observo el firmamento
pasando desapercibido entre las sombras
que proyectan los rayos fugaces de la luna
que nos contempla con ironía y desafecto
desde su atalaya de poder supremo
tan inalcanzable como deseada es.
Sonidos en penumbra engendrados
bajo el temor de los deseos acumulados
ante aquello que el ingenio desconoce
aún sintiendo que en su cuerpo abatido
quedan fuerzas que superen ese miedo.
Pensamientos que desdicen lo pensado
momentos antes de sucumbir al encanto
que producen los destellos de esa luna
compañera inseparable y atormentada
que surgieron en respuesta a un deseo.
Pregunta en la noche a tu conciencia
cual será el imprevisto desenlace
que te turba y atenaza por el día
sintiendo en la bruma de la ignorancia
el amparo de sentirse inadvertido.

martes, 4 de enero de 2011

La última travesía

Llega ese momento de la vida, tardío a veces, prematuro las demás
cuando todas las reservas pasionales están concentradas en la suerte
pero en ocasiones se es todavía demasiado joven de espíritu
como para saber que la memoria del corazón
elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos
y que gracias a este artificio de la mente ´mas que del cuerpo
logramos sobrellevar el pasado, que nos hace víctimas fáciles
de las trampas caritativas y cautivadoras de la nostalgia.
No tardamos mucho tiempo ni gastamos muchas energías
en concebir una justificación fácil para el abandono
lo cual comprobamos con la compasion de los hijos
quien tuvo la suerte de tenerlos, a veces falta de gratitud
en los cuales revelamos cuanto y con cuanta avidez
hemos amado y deseado la vida.
Hemos sido gentes de vidas lentas y apaciguadas
a las cuales era difícil verlas volverse viejas
pero que hemos ido desvaneciéndonos poco a poco en el tiempo
para volvernos brumas y recuerdos de otra época
hasta que nos asimilo de forma inexorable el olvido
permaneciendo como suspendidos en la atmósfera
al margen del transcurrir del tiempo.
La vida entera estuvo constantemente pervertida
por el prisma de la pobreza de espíritu
actuando en solitario por el placer asociado a la clandestinidad
y pensando que en la concepción universal de los seres
cualquier suceso que le ocurra a uno
le puede ocurrir al mundo entero sin duda alguna.
Nos permanece el fósil de un pensamiento
que creíamos borrado por el paso de los años
y lo recordamos siempre a través de los cristales enrarecidos
de que nos fuimos nuestro camino marcado desde hacía muchos años
con la disposición irrevocable de no volver jamás
y en ese viaje que emprendimos empujados por no sabemos que
nos pareció más una prueba de nuestra propia sabiduría innata
que nos hizo sentir con el animo suficiente
para sobrevivir al olvido de lo que nunca debimos recordar.
En la cúspide del gozo de la vida sentía una revelación
que no podía creer, que incluso me negaba a admitir
y era que las ilusiones del corazón y del sentimiento
podían ser sustituidas por una pasión tan terrenal
que la idea de la propia sustitución me llevo por caminos imprevistos
para quedar todo cuanto uno fue y sintió
tapizado por el talento desperdiciado de una existencia dirigida.
Esa vida que nos enseña que nada de lo que se haga es inmoral
si ello contribuye a perpetuar el sentido de la buena moral
manejando los acontecimientos del mundo con tanta fluidez
que parecen flotar por encima de los escollos de la realidad
y es entonces cuando iniciamos los trayectos solitarios
con la rara sensación de estar descubriendo algo
que nuestros instintos sabían desde siempre
pero con dudas de conciencia que solo logramos superar
por pura y mera distracción de la fatalidad.
Hay una ambición de espíritu, tan real como intangible
que ninguna contrariedad de este mundo ni del otro lograría quebrantar
pero para ello hemos de descargar al corazón de tantas palabras
de amor como de odio, que nos quedan aún sin usar
y todo aquello que se nos atravesó en nuestro camino
debió sufrir las consecuencias de nuestra determinación arrasadora
capaz de cualquier cosa, aún detrás de una apariencia desvalida.
En el epílogo de la vida, solo entonces comprendemos, y no antes
que un hombre sabe cuando empieza a envejecer
porque empieza a parecerse a su padre, a pensar como el,
pero después de todo ya no podemos decir
si nuestra costumbre de amar y sentir por los demás
es una necesidad de la conciencia o un simple y banal vicio del cuerpo.
El olvido es la mejor prenda de discreción para actuar
en los atardeceres solitarios de la memoria exigua
que nos enseña lo único que nunca aprendimos de verdad:
que a la propia vida no le enseña ni engaña nadie
por lo que aveces es preciso demorar el recuerdo
para apaciguar el desgaste de los recuerdos no solicitados.
La vida por si sola se menoscaba en su propio abismo
con una explosión jubilosa de victoria total
que hace temblar al propio mundo expectante
apareciendo como una trampa de la felicidad
de la que es imposible disgregarse de forma alguna
descartando todo aquello que se conciba como indigno
aunque en ocasiones nos complacemos con el equívoco
porque también el equívoco nos protege de la estupidez.
Que mejor manera de afrontar esas ultimas horas
que navegar en la madurez esplendida de quien mantiene aun
las costumbres del manejo ético y beneficioso del olvido
para no ser víctima de un mismo destino que aquellos
que comparten el azar de un entusiasmo común
que jamas pensaron en poder alcanzar.

La irremediable espera


Todo llega a su fin. La existencia misma así nos lo confirma
incluso nos asustamos con la comprobación desoladora
de que tras muchos años de vida familiar y conyugal
no han hecho más que pastorear rencores no superados.
Cuando alcanzamos ese estado de madurez y sensatez apacibles
nos cuidamos de evocar tiempos pasados
porque las heridas que creíamos cicatrizadas
tan pronto se resentían y volvían a sangrar como si fueran del ayer.
Los amaneceres conyugales se apaciguan, tenemos malos sueños
y tomamos conciencia de que la muerte no es tan solo
una probabilidad permanente, como lo ha sido siempre
sino una realidad cada día más inmediata.
Tantas veces hemos sobrellevado las desgracias y contratiempos
con una sonrisa invencible aprendida más bien a la fuerza
para no darle gusto a la adversidad que nos acompañaba
y darnos cuenta que nuestros primeros olvidos
los consideramos como ilusiones efímeras de nuestra mente
que poco a poco, en un naufragio ineluctable
sentimos que vamos perdiendo el sentido de la justa interpretación
siendo conscientes de de ser los últimos protagonistas
de una vida ni tan siquiera propia en extinción.
Duele más la interrupción de nuestra vida
en el manantial de la historia de la que formamos parte
pero al menos poseemos la libertad de cada quien
para llorarlo como quisieramos
sin tener que rendirnos a la intransigencia del destino
aunque en ese tramo final ya uno está medio podrido de vida
y esa gentileza habitual y maneras lánguidas de ser
que cautivaban de inmediato a nuestros interlocutoras
también se tuvieron como virtudes, al menos sospechosas,
de estar convencido en la soledad del alma
de haber amado y querido tal vez´más que otros.
Muchos recuerdos hemos borrado de nuestra vida
y con algunos nos enfrentamos de nuevo por primera vez
a conciencia y depurados de todo sentimiento por el olvido
si bien antes fueron el origen de un cataclismo
que tanto tiempo después no había terminado.
Cuantas veces tuvimos un instinto de la vida
y una vocación de complicidad con todo aquello
ante lo que no advertimos ningún signo de interés o de repudio
pero en esa indiferencia había un resplandor distinto
que nos animaba a persistir en nuestras vivencias.
Cuantos han vendido amores de emergencia
comprados en situaciones repletas de indignidad
pero recordados de forma idealizada con la alquimia de la poesía,
a pesar de lo cual no lográbamos distinguirlos
de atardeceres desgarrados por la propia soledad,
compensados con amores de consolación pasajeros
a los que reprendíamos por la pasividad mostrada.
Cuantos han sufrido y han sido marcados sin remedio
por el estigma grabado a fuego de los extravíos juveniles
compartiendo la ansiedad reprimida de los demás
como si fueran propias, destinadas a mantener tal vez
las brasas vivas pero sin poner la mano al fuego
para ser incinerados por el propio devenir de las cosas.
La vida real del día a día nos obligaba a ocuparnos
cosas más terrenales que los dolores del corazón y el sentimiento
a sentir la propia vida de forma impersonal y deshumanizada
para dar cierta luz sobre el porvenir incierto pero presente
y ser consciente de que no hay ni fuerza ni razón en este mundo
que puedan torcernos de los propósitos firmemente establecidos.
Fuimos en el pasado fruto de la crítica de los demás
con una reputación no tan probada como difundida
("lo único peor que la mala salud es la mala fama")
pero no hay mayor gloria que vivir con la determinación ciega
de actuar acorde a nuestro propio código de existencia.
Regresamos en ocasiones de ese paseo diario de la imaginación
con la revelación urgente de que al día siguiente hemos de vivir
bien provistos pero mejor dispuestos de entereza de espíritu
por el puro deleite de probar los frutos insípidos del sentimiento ajeno
lo cual nos hacía sentirnos más felices y no encontramos mejor consuelo
para todas esas desdichas a las que sobrevivimos.
Descubrimos en nuestros gestos cotidianos la madurez prematura
de quien ve por primera vez la vida en su estado natural
haciendo un recorrido largo y minucioso, sin rumbo alguno
con demoras que no tienen otro motivo que el deleite sin prisa
de presenciar el espíritu de las cosas en su primitiva presencia.

martes, 30 de noviembre de 2010

La fuerza de los años

Al final de nuestro devenir en esta vida
buscamos en no pocas ocasiones y circunstancias
ponernos a salvo de los tormentos de la memoria
para saludar con una somnolencia a la muerte esquiva
que tiene más de condolencia que de veneración.
Por ello debemos aprovechar todo el tiempo
que cada despertar nos ofrece de forma más que gratuita,
pues como alguien dijo una vez y en algún lugar
"Ya me sobrará tiempo para descansar cuando me muera",
Pero mientras intentamos disimular la incertidumbre de nuestros pasos,
aunque sea con un bastón de empuñadura de oro y plata,
e intentemos compensar la erosión de la memoria
que ya nos acontece de forma inquietante y permanente
las mejores recetas para la vejez no consiguen paliar
esos dolores del cuerpo y del alma, compañeros inseparables,
si bien es más fácil paliar los dolores ajenos, que los propios.
Entendamos que que dos adultos libres
y sin pasado que importe de forma alguna,
al margen de todo perjuicio de una sociedad intransigente
puedan elegir el azar de unos amores supuestamente prohibidos,
amor clandestinamente compartido por ambos
y que nunca fue de ninguno por completo
si bien en más de una ocasión conocieron
la explosión instantánea del verdadero amor correspondido.
Nos es preciso saber ayudar a sobrellevar la agonía
con el mismo amor y la misma fuerza del corazón
con la que se ayudaron en esos tiempos pasados y ya lejanos
a descubrir la dicha de ese amor incierto
en el que hemos puesto un propósito casi heroico
de luchar sin cuartel contra los estragos del tiempo irrevocable.
Muchos piensan sin darse cuenta de ello de forma consciente
que tan solo las personas sin principios
pueden ser tan complacientes con el dolor que produce
la soledad de quien frente a sus terrores nocturnos
busca alivio y consuelo en el recuerdo de los placeres
que también fueron solitarios en su pubertad.
Amores y esperanzas tan lentos como difíciles
perturbados en no pocas ocasiones por presagios siniestros
que hacían pensar que la vida fuese interminable y funesta
como emblema de una vida privada de toda felicidad
para quedar ahogada en los recuerdos.
Con el paso del inexorable tiempo, los recuerdos
nos amenazan con intentar volvernos distintos
a una edad en que ya todo parece consumado
a semejanza de aquellos quienes predican
que en tiempos pasados fueron capaces de amar en exceso
para cometer las peores crueldades con sus semejantes,
aquellos a los que hicieron participes con sus historias
de noches voluptuosas en sus aquelarres de amor
si bien lo que les faltaba por edad y experiencia
tampoco supieron compensarlo con el carácter.
Al final, dudamos si esa servidumbre recíproca
se fundamenta en el amor o en la comodidad de ser amado
si bien tal vez tampoco buscamos la fiel respuesta
prefiriendo ignorarla para que nos ponga a salvo
el engaño de una compasión providencial.
Tal vez la sabiduría nos llegue cuando ya nonos sirva para nada
y en el fondo juguemos de una forma tan mítica como perversa
pero a fin y al cabo reconfortante a nuestros propósitos.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Las cosas del nuevo "Abuelo"


Y ya son tres. Tres hermosos y bellos nietos que le dan cada día más y más sentido a mi vida y la llenan de felicidad. Para celebrar el nuevo y no menos feliz acontecimiento me fume un "Julieta nº 2 de Cohiba", un Espléndido con su agradable aroma intenso a tabaco, y con una combustión muy regular que me deparó casi dos horas de un inusitado placer, totalmente relajado y aislado del mundanal ruido, sentado en el porche cubierto del patio de mi casa, bajo un techo de madera que me concede no pocos momentos de serenas sensaciones, disfrutando con la mente divagando por ese pequeño pero afable rostro de mi nieto, recordándome las satisfacciones que la vida aún nos puede deparar. Hermosos dias.

martes, 6 de abril de 2010

Un nuevo día, una nueva vida











Por fin llego el día más esperado de mi vida,
con la llegada de mi ansiado y deseado nieto
alegrando el horizonte de un futuro esperanzador
donde el cariño y la comprensión han de ser
el timón que me lleve hacia el final.

domingo, 28 de marzo de 2010

Al final del camino









Cansados ya de tanto vivir, como de tanto sufrir
llegamos al final del camino que un día emprendimos
con el cuerpo entumecido y casi sin aliento
para convivir con nuestros despojos y desalientos
¿para que tanta lucha contra viento y marea?
Al concluir el largo recorrido con gran esfuerzo realizado
no somos nada ni nadie, ni nos podemos valer por nosotros mismos
¡que desdichado e infortunado es el ser humano!
de nada nos valieron los esfuerzos y las luchas
de nada nos sirvieron los caminos recorridos
por todo nos juzgaron y miraron con desdén
pero ¡que pocos amigos nos quedaron!
después de todo, y que cierto es:
"el día que yo me muera se morirá mi mejor amigo"
a nadie tendremos que darle explicaciones
en nuestro último paso por la senda de la vida
estaremos tan solos que poco importará la caída.

viernes, 26 de marzo de 2010

Entre brumas mágicas













Paseando entre las brumas que protegen su cansado andar
acompañado por la sombra de su fiel águila protectora
vaga sin rumbo entre los viejos arboles de la vereda
no pudiendo escapar de un destino tan incierto como vago.
Por su mente solo divagan viejos recuerdos
que tan solo le sirven para hacerle recordar su existencia
plagada de cumplimientos de designios que nunca deseo
pero que tuvo que cumplir para darle forma a su vida.

domingo, 21 de marzo de 2010

Compañero eterno y efímero










Compañero cotidiano, amigo de soledades
que en el día a día me acompañas enmudecido
sabiendo que tu fin, es el comienzo de mi placer,
que permanecerás en mi recuerdo cuando tu cuerpo
convertido ya en ceniza, me halla dado minutos inolvidables
de serenidad y deleite para todos y cada uno de mis sentidos:
El tacto de tu suave hoja torcida con el esmero y cariño
de quien sabe apreciar el trabajo que realiza,
El gusto que provoca tus oleadas de humo
jugando en mi boca para coger mi aliento
y salir al exterior llevándote algo de mi,
El olfato de esa combustión que produce
deleites jamas imaginados de otra forma,
El oído al encenderte con el cariño que se merece
tu larga labor para llegar a ser quien eres,
La vista, como no, pocos placeres son inigualables
a verte en compañía de tus semejantes
en una hilera de hermosura, perfección y esplendor
seduciendo a quien te observa, sea por primera vez
o al que viéndote en el día a día impaciente espera
el momento de llegar a casa y sentado en su viejo sofá
admirarte descansando en tu caja de madera
para al abrirla pedirte permiso para cogerte entre sus dedos
y dándote las gracias por tu existencia
en silencio pedirte permiso para llevarte a su boca
y proporcionarle esos momentos de perfecta embriaguez.

En el regazo del viejo arbol









A los pies de una colina, cerca del viejo árbol
aún queda la pared de una antigua casa
donde antaño habitaron, en un tiempo medieval
familias que con su esfuerzo y su sudor
lucharon en el día a día por subsistir
en unos tiempos donde la propia vida
no tenia valor alguno para los señores.
Hoy sentado en el regazo de este viejo árbol
siento revivir bajo mis pies reposado en su tronco
los sentimientos de aquellos que vivieron esos tiempos
que para nosotros nos resultan como poco románticos
pero que en realidad fueron tiempos de lucha
y de supervivencia en las más penosas condiciones.
Recurramos a la memoria colectiva ya perdida
para no caer de nuevo en las mismas situaciones
donde el hombre no vivía para ser feliz
sino simplemente para poder llegar a otra mañana
que diera comienzo de nuevo a una dura jornada
con la satisfacción de poder llegar al hogar
donde un fuego acogedor y placentero
en compañía de los seres por los que luchaba
le brindaba los momentos más memorables del día.

Soledad en las alturas










Solitario y fuerte le construyeron
en lo más alto de un verde valle
acompañado de un cielo limpio y claro
para ser refugio de caminantes
que buscando un sentido a sus vidas
recorren los caminos sin fortuna.
Fuerte y regio se nos presenta
sobrio y austero en su construcción
pero aquel que a su puerta llega
encuentra el mejor amparo
que por la senda de los solitarios
podría uno tropezar en su recorrido.

Esperanzas cotidianas













Como restos que llegan a la orilla desorientados
sin haber tenido un rumbo fijo ni definido
así arribamos al final de nuestras vidas
sucumbiendo a las corrientes del entorno
que dirigen sin retorno hacia una meta
hacia la que la mayor parte de las personas
no queríamos ir y menos de manera forzada.
Pero una vez que hemos sido arrastrados
siempre hay alguien esperando en esa orilla
que es el ocaso de la existencia
hacia la que fuimos conducidos sin cesar
con la intención de hacernos complices
de su propia y vacia existencia.
Sentados en la orilla oteando el horizonte
damos rienda suelta a nuestra imaginación
para darnos un soplo de aire fresco
que nos haga ver el futuro próximo
con más esperanza y entereza
que la de la soledad del eterno luchador.
Vemos ir y venir esas olas impersonales
que toman formas familiares y cercanas
queriéndonos dar a entender con su vaivén
que la vida es un ir venir tan impredecible
como esperanzador en su propia conquista.

sábado, 20 de marzo de 2010

Con el pensamiento perdido









Quien no se ha perdido alguna vez
entre esos pensamientos que afloran sin cesar
cuando uno menos los desea y necesita
pero que son irremediablemente presentes
como la sombra del día ya transcurrido
que nos recuerda la fugacidad de la vida
acercándonos acompasadamente a ese final irremediable
del que somos conscientes pero evitamos en nuestra mente.
Reposado en esa vieja mesa en su rincón
donde tantos vasos de vino le han acompañado
para liberarse de las penas y zozobras cotidianas
que le hacían imposible sobrellevar la pesada carga
de quien luchando día a día por la simple existencia
no espera nada nuevo ni bueno de una descarnada vida
llena de desengaños, frustraciones y fracasos
para los que el simple hecho de haberlos sufrido
dejan de darle un sentido coherente a la memoria
tratando de olvidar toda crónica o relato de lo sucedido.

martes, 16 de marzo de 2010

Al abuelo "Mone"













Querido y nunca olvidado abuelo:
Ahora sé, y de que manera
lo que se siente al ser abuelo de verdad;
tengo ya dos nietos a los que adoro con locura
y está por nacer el que sería tu tataranieto
¡seguro que estarías orgulloso de él!
ahora comprendo lo que sentías por mi
lo que te conmovía al estar a mi lado
ahora se apreciar mejor tus caricias
tus abrazos y tus besos reiterados,
ahora que soy lo que tu fuiste para mi
se apreciar mejor todo tu valor.
Jamás te he olvidado
y tu recuerdo me enorgullece
de haber sido para ti
no un nieto más, sino tu "nieto"
ser algo más en tu corazón,
cansado por los años y el duro trabajo
pero que a pesar de todo
sabías buscar un hueco en el día a día
para dedicarme tu afecto y comprensión.
Te fuiste, porque es ley de vida que te fueras
pero no te marchaste del todo
algo tuyo siempre estará dentro de mi
formando parte de mi ser
un todo que nadie podrá deshacer
pues la fuerza que nos unió
no hay nada capaz de deshacer.
Estarás siempre dentro de mi corazón
y todo lo que tú me diste
he de procurar poder darlo yo también
en memoria del hombre que me hizo ver
lo hermoso que es vivir con amor
y la dedicación que tú me ofreciste;
A ti, mi querido abuelo "Mone"
te dedico en estos momentos de felicidad
mi más sincero pensamiento
y el agradecimiento que no te supe dar en vida
por desconocimiento de niño
pero ahora con el aplomo del hombre
mi recuerdo es más fuerte y duradero.
Gracias por todo abuelo,
gracias por querer que sea
como lo fuiste tú.

lunes, 15 de marzo de 2010

La soledad de una quimera













La silla vacía ante un vaso de vino
buscando en el fondo el reflejo de un amigo
confidente ocioso del solitario
enfrentándose a la nada
y al desdén del desconocido
para enjuagar las lágrimas
de las penas que le ahogan
sin conseguir el amparo deseado
ante la sombra de la inexistencia.

La quietud de un atardecer









Transcurrió un nuevo día, tranquilo y apacible
jornada llena de serenidad y calma, moderación y calma
donde nada ha estado fuera de lugar, todo en su sitio
refrendando el trabajo bien realizado, como de be ser,
y ahora en le regazo del hogar, bajo el calor de un hermoso atardecer
no dejo de observar el entorno sereno y sosegado
que me garantiza el reposo merecido tras un largo día
para poder dedicar mis pensamientos reposados
a disfrutar de la fugaz existencia, que no efímera ni temporal
que como persona frágil ante la propia vida
ha de poner colofón a todo cuanto acontece.
Bien o mal, nos hemos de enfrentar cada día
al análisis lúcido e ingenioso de cuanto hemos realizado
en el amparo y protección del hogar que nos ofrece protección y amparo
en esa morada que es el refugio de nuestro cansado cuerpo
que bien se merece un tregua y tiempo de holganza
para poder afrontar otra alborada llena de incertidumbre
pero también llena de expectativas y anhelos
para quien bien sabe buscarlos y perseguirlos
con el solo afán de darle sentido a una colmada vida
de frustraciones, fracasos y equívocos acumulados.

viernes, 12 de marzo de 2010

Deseo anhelado











Con tanto anhelo te espero y te deseo
que en el día a día sin pensar en tí no puedo,
te siento, te extraño, te imagino, te percibo
por donde quiera que mire, allí te veo
¡donde estás ensueño mio!

Desengaños entre sombras













Tórrida noche de un día inacabado
donde la nostalgia nos embarga con desden
y la melancolía se hace nuestra fiel compañera,
negrura de sombras y aflicciones encontradas
tortura y pesadumbre del solitario
desánimo de mentes agotadas con vileza
en un mundo lleno de humillación
por aquellos que no tienen esperanzas
y carecen de la entereza necesaria
para superar con voluntad y decisión
los escollos que la vida les depara.

Espejismos por vivir










Cuando la mente y el corazón caminan juntos
por las sendas de los sentimientos,
cuando la razón deja paso a las pasiones más íntimas
para no chocar en el logro de un mismo objetivo,
cuando la soledad impera a nuestro alrededor
como sombra que acompaña a su impuesto dueño,
cuando la visión de un futuro cercano
se nos antoja más lejano que nunca,
cuando sometemos el entendimiento a locas especulaciones
sobre la propia vida y su fatal desenlace,
cuando nos damos cuenta de lo poco que hemos hecho
y de cuanto nos queda aún por realizar,
solo vemos por nuestros ciegos ojos
aquello que queremos ver pero que no existe
como espejismo improvisado para subsistir
entre las dunas abrasadoras del desierto
que es la propia vida en peregrinación
a la memoria en que quedará convertida.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Despedida sin final













Caminando por las viejas calles de la ciudad
cuando las emociones descansan en las alcobas
aún quedan espíritus errantes y solitarios
que se niegan a terminar derrotados y acabados
por sueños y esperanzas incumplidas.
Nos cruzamos con nuestros semejantes
como seres extraños que no sabemos convivir
rechazando la simple mirada del otro
tal vez por indiferencia, tal vez por timidez
o porque no queremos relacionarnos con nadie,
que todos nos sean ajenos y extraños;
ser individualmente radicales en nuestra existencia
tal vez sea la seña de identidad de esta humanidad
que va perdiendo poco a poco pero inexorablemente
con el paso del tiempo lo que un día nos hizo
ser diferentes y diferenciarnos de los demás seres vivos.

En el rincón oscuro













En el rincón gris y oscuro de toda habitación
divisamos con interés y cierto desencanto
todo cuanto se nos antoja ajeno a nosotros mismos,
haciéndonos sentir tan solos como vacíos
al igual que se encuentran esos a los que observamos
a través del anonimato de una ventana y tras su cortina
pues no somos capaces de revelarnos ante quienes se merecen
nuestro respeto más sincero y comprensión eternas,
y apoyados en nuestra pequeña mesa corroída por el tiempo
nos tomamos ese último sorbo de café amargo y frío
como lo es la propia vida a la que despreciamos
sin motivo alguno por no saber comprenderla ni entenderla.
No obstante la tenue luz de esa pequeña lampara
que nos genera un ambiente cálido y acogedor
necesario para poder sobrellevar con amenidad
la pesada carga del desengaño vivido en el día
nos ofrece la oportunidad de entrever
las múltiples oportunidades que tenemos
de remediar tantas ocasiones dadas por perdidas
con la incertidumbre de un futuro más prometedor.

martes, 9 de marzo de 2010

Reflejo de toda una vida











Aquella clara y serena tarde de primavera
reposado sobre el tronco de mi querido "llorón"
cuando veía relejados sobre las cálidas y reposadas aguas
de aquel estanque que nunca podré olvidar,
la imagen de un hombre ya cansado y pensativo
creí estar viendo los fantasmas del pasado ya olvidado
para hacerle recordar lo fugaz que es la existencia
y lo poco que sabemos apreciarla en su totalidad,
perdiendo un tiempo más que precioso
en inútiles pasatiempos y actividades cotidianas.

viernes, 5 de marzo de 2010

En el frio invierno










En el frió invierno de la vida
cuando los años pesan demasiado,
ya casi nada importa más que el calor del hogar,
que con sudores y esfuerzo
conseguimos construir en el día a día,
para poder ser el refugio de recuerdos
de lo que en otro tiempo resulto ser
la propia esencia de nuestra existencia
salpicada de tristezas y alegrías
que nos permitieron sobrellevar
la pesada carga del que lucha
por salir de la miseria que la propia vida
a veces nos hace padecer.

lunes, 1 de marzo de 2010

Respeto y devoción












Con el respeto debido del discípulo
a quien sus enseñanzas transmitió sin nada pedir,
ese maestro de cana presencia, tranquila e imperturbable
para el que nada espera por su labor,
me dirijo como sombra a su luz
confiando que con ese acercamiento
consiga salir de la inquietud que me domina
impidiendo el avance por la senda del conocimiento
que se estanca como nave a la deriva
que navega................pero no puede llegar.

El horizonte perdido













Atardece y cae el día irremediablemente
trás una larga jornada más a las espaldas
en la que nada nuevo ha ocurrido
simplemente transcurrió el tiempo necesario
para cumplir con el destino sentenciado
en los albores de una vida consentida.

Cielo gris













Como el cielo gris de quien nada espera de la vida
se presenta la vida del imprudente individuo
que confiando en los hombres que le dicen al oído
lo que siempre quiso oír de boca de los demás
para así abandonar su vida a la azarosa suerte
del truhán que habita en las entrañas del corazón
carcomiendo todo intento de resistencia
ante los impulsos que surgen de la inocencia
de quien nunca quiso luchar con su destino.

A través de los cristales













Escondido tras los húmedos cristales del invierno
observamos el paso tímido del tiempo
refugiándonos en las sombras de los miedos
que nos atenazan cuando observamos
la vida pasar.
Somos pasajeros de un tren sin destino fijo
que avanza sin nadie que lo guíe
esperando que en ante la duda del destino
la suerte se presente de repente
orientando el camino a seguir.
Nos da miedo reconocer que no sabemos
el sendero por donde transitar
es más fácil dejarse llevar sin lucha alguna
pero más incierto también la meta a conseguir
sin el esfuerzo necesario.
Vemos reflejado en el cristal
los fantasmas de una oscura existencia
ante la cual dudamos de ser nosotros
los protagonistas de tan vergonzoso
y nefasto comportamiento.
Reflejos de un tiempo vivido
reflejos de temores no superados,
reflejos de amores no conseguidos
reflejos de amores no consumados,
reflejos de acciones no realizadas
reflejos de sueños nunca cumplidos
reflejos de miradas siempre cautivas,
reflejos de caricias no dadas
reflejos de caricias no recibidas,
reflejos de suspiros no pretendidos
reflejos de lamentos no deseados,
reflejos de esfuerzos no conquistados,
reflejos de un tiempo pasado en un presente revivido.

miércoles, 24 de febrero de 2010

El credo de mis padres













A quienes imploran comprensión
de los que nada han de perdonar,
porque se sienten impíos por propia naturaleza
se encomiendan a su Dios
en espera de respuestas
que nada les ha de solucionar,
porque solo ellos tienen la palabra
son sus actos los que les distinguen
y les proclaman como verdaderos devotos
de todo cuanto les enseñaron,
y que de poco les sirvió en su camino.
Perdieron toda su inocencia
transitando por senderos desconocidos,
meditando sobre tiempos ya pasados,
que de poco les sirvieron para ver
a los hombres impolutos que cruzaron
el umbral de la vida y de la muerte
en espera de una aparente recompensa
por las obras realizadas y cumplidas.

martes, 23 de febrero de 2010

Senderos solitarios









Por los senderos solitarios
van los caminantes alegres y pensativos
nada ni nadie les detienen,
sus pensamientos marcan y delimitan
el largo y duro camino a seguir.
El cielo les cobija les protege
les da resguardo y les custodia,
les guarece y les alberga en la oscuridad
les mantiene al amparo de miradas
jamas les abandona y les descuida
mira por ellos como un padre orgulloso
de sus fieles descendientes tan anónimos
como enigmáticos resultan
a quienes les ven pasar a su lado.

Amigo inseparable








Que te puedo decir que ya no sepas
amigo que naciste de un árbol caído
tal vez maltratado cuando fue joven
jamás venerado por quien te planto
pero que con tu ultimo suspiro
sabias que ibas a perdurar en el tiempo
en blancas hojas de papel
para servir de cuerpo a tantas historias
que sin tí no tendrían presente ni futuro
pero que con tu generosidad
y sin pedir nada a cambio
me sirves a mi y a tantos otros
de lecho de mis propias fantasías.
¡Que haría yo sin ti!
sin poder tenerte entre mis manos
sintiendo el saber de tantos maestros
que plasmaron con ilusión
la experiencia que adquirieron
con tantos hermanos tuyos
perdurando a través del tiempo
resistiendo embestidas de ignorancia
de barbaries, tosquedades y torpezas
por aquellos que en insana ineptitud
no supieron entender tu grandeza
necesaria para el saber de los hombres.

Sin rumbo fijo










Como una nave sin rumbo
por los desconocidos mares de la vida,
caminamos por sendas y veredas sin sentido,
por no quedarnos rezagados
ante la atenta mirada del destino,
con obstáculos que nos pone en el trayecto
como si de una prueba se tratase
averiguando el señorío de quien sufre
avatares no buscados ni otorgados.
Más siempre pensamos en un posible naufragio
que impida lograr nuestros deseos,
esa duda nos mantiene firmes y alerta
ante toda contingencia inesperada
que de forma azarosa se presente,
pero es de nuestra condición
sobreponernos, y de que manera
logrando nuestras metas con tesón
y que nadie nos ponga en disposición
de dar explicaciones de lo mucho conseguido.
Despliego mis velas al viento
para que puedan ser divisadas en la distancia
que sepan que no me oculto de nadie
y menos de quienes nada me importan
y será mi bandera y estandarte
el tesón que es mi propia identidad,
dirán que nada pudo impedir
el conseguir lo que siempre pretendí.

sábado, 20 de febrero de 2010

Pensando, tan solo eso









En las noches de luna llena
donde sueñan lo corazones,
los amantes no tienen pena
ni sollozan por los rincones.
Se mantienen juntos susurrando,
y manteniendo fija la mirada
la luna les observa abrazando
los reflejos en su pérfida morada.

Entre recuerdos









Los recuerdos forman parte de nuestros pensamientos, y pueden convivir consustancialmente entre nosotros con el placer que nos producen los que son felices pero conviviendo con el mal presente, y como decía el poeta, "tanto es el mal que mi corazón siente, que solo la memoria de un momento, viene a ser para mi crudo accidente".
Recuerda uno cuando conoció a esa mujer a la que considera principio y fin de nuestra existencia, y te mantiene en vilo con tal fortaleza y alegría que te llena de buena voluntad y mejor entender las cosas. Una mujer así te hace ver con tu mejor mirada lo que te conviene o no en tu vida, dejando de ser tu lecho un lecho de batalla para convertirse en un remanso de paz donde dos almas gemelas van conformando un solo ser.
Y en ese recuerdo queda anclado la sensación de aquel reposo que nunca uno solo pudo alcanzar en la vida, caminando entre filosofías tristes y penosas, pero que esa mujer, ese ser que ya forma parte de ti, esa sola mujer el buen descanso y reposo te asegura.
Alguien dijo alguna vez, de forma acertada y sentenciosa:
"Comamos y bebeamos sin recelos
la mesa de muchachos rodeada
muchachos que nos hagan ser abuelos".

jueves, 11 de febrero de 2010

Mi viejo amigo









A ti viejo amigo, que me acompañas con la pequeñez de tu propia esencia, invisible a quien te busque con desden y dudando de tu existencia, te agradezco tantos y tantos momentos de compañía invisible pero percibida desde lo más profundo de mi ser; a ti que compartes con quien te necesita en su corazón sin pedirle nada a cambio, tal vez tan solo su sincera lealtad hacia tu mundo; a ti te doy las gracias porque sé que siempre estará ahí donde y cuando te necesite. Con solo sentir tu presencia me da fuerza y vigor suficiente para afrontar los embites de la vida.

Entre humos











Entre amigos y entre humos, etéreos instantes de placer inigualable que nos conducen al abismo de la realidad, para caer a lo más profundo de las sensaciones puras, donde uno es dueño de si mismo como no lo puede ser en ninguna otra circunstancia de la vida. Una estela de volátil humo donde se confunden realidades y sueños conversados sin fronteras ni barreras dando rienda suelta a lo más inimaginable, pero que podemos sentirlo entre los dedos evaporándose para volverlos recoger siempre que lo deseemos tan solo con nuestro pensamiento.
Cortejo de pensamientos y disputa entre diálogos no premeditados que surgen como surge el soplo fresco de la opinión subjetivo que cobra vida ante otro para dar buen cuenta de la propia vida. Fragancia que permanece casi sin vida, pero perdurando casi hasta la eternidad en el recuerdo del momento feliz vivido entre palabras, que cobran vidas más allá de su propio significado.

miércoles, 10 de febrero de 2010

La hora de las cavilaciones









Piensa, piensa viejo amigo, mientras lo haces no ocupas los momentos mas intimos de tu ser en preocupaciones inutiles y vacias, y disfrutas de tus propias mentiras imaginarias, que son el alimento de tu ego lleno de vanalidades superfluas y estúpidas, que hacen de tí un ser despreciable cuanto menos. Deja las entrañas descansar y que se sumergan en lo más profundo de tu ser, ancladas en el pasado para que no te resulten un lastre. Vive y siente cada momento.

El anciano duende











Como el anciano duende que tras su dura jornada haciendo de las suyas, pues para eso es un duende, se reclina en su gastado sillón con la vieja pipa entre las ya temblorosas manos, así me encuentro la mayor parte de mis noches, reflexionando sobre todo lo acontecido en el transcurso del día, desalentado por las incoherencias de la propia existencia y de los seres con los que día a día te tienes que enfrentar. ¡pero que diferencia con mi amigo el duendecillo! a el nadie le ve, pasa totalmente desapercibido mientras él así lo quiere, observando el mundo de los humanos y riéndose de su vulgar y anodino comportamiento. Dichoso el, que todo lo puede. Sonríe en su interior viendo como el mundo gira sin cesar en su continuo devenir de las cosas, vislumbrando desde su pequeña atalaya escondida los rencores enfrentados, la infelicidad de los que nada desean, la incertidumbre con la que pasan sus horas esperando el silencio y encubrimiento de la oscuridad de la noche donde todos se creen ser iguales, pero envidiando tantas cosas inútiles que no les permiten disfrutar de la vida en si. ¡pobres diablos!.

domingo, 7 de febrero de 2010

Reflejo de esperanza









Cuando vemos reflejado en el agua el cielo azul, nos da la sensación de una quietud imposible de pasar por alto, nos invade y de tal manera que somos incapaces de abstenernos en pensar en cosas bellas, delicadas y por demás placenteras. Dejamos libre nuestra imaginación, y es ahí en esa libertad irreflexiva donde encontramos la fuerza de nuestro corazón.
Reflejos que incitan a pensar
sin ser esclavos del tiempo
en lugares imposible de llegar
y que siguen clavados muy dentro.
Reflejos de un tiempo vivido
en desacuerdo con uno mismo
de nada nos han servido
tal vez alejarnos del abismo.

viernes, 5 de febrero de 2010

Soledad encubierta









Viejo amigo privado de tus secas hojas,
que antaño a tantos distes cobijo,
ahora te encuentras solo y desterrado
abandonado por aquellos a los que cuidaste
a los que protección proporcionaste
y ahora te dejan desolado y triste
perdido en la tierra que te vio nacer.
Acaso no saben pobres hombres
que parte de su vida a tí te la deben
pues fuiste tú quien supo darles el descanso
ignorando muchos de ellos sin saberlo
del compromiso que contigo adquirieron
aquel día lejano en que a tus pies se detuvieron.

Libertad para soñar













Tengo libertad para poder soñar
pero no la tengo para poder vivir
soy libre cada mañana al despertar
y de la noche exclavo para sucumbir.
Mantengo siempre la esperanza
de no llegar desengañado a la alborada
mis buenas obras coloco en la balanza
las malas artes las doy por desterradas.

jueves, 4 de febrero de 2010

El Edén











En el paraíso con el que tantas veces hemos soñado, nuestros deseos mas terrenales se pueden hacer realidad, siempre y cuando dejemos de lado perjuicios y quebrantos que no nos llevan a lugar alguno y que de paso nos imposibilitan para alcanzar metas mucho más nobles y encumbradas que nos hagan sentirnos verdaderos seres humanos. Nuestros ancestros que vivieron en profundas cuevas para defenderse de demonios que no comprendían, fueron felices en su ignorancia, o así al menos lo queremos creer, pues teniendo menos necesidades pudieron dedicar todo su tiempo y sus esfuerzos en ser felices con los suyos, con los que conocían y tenían a su lado compartiendo todo cuanto poseían, y esa imagen idílica de nuestros antepasados deberían de ser suficientes para hacernos reflexionar sobre nuestra existencia, a la cual creemos poder dominar.
Ellos no tenían conciencia de lo que era la muerte, dejaban atrás a sus seres más intimos creyendo que en un futuro volverían a estar con ellos en algún lugar desconocido, pero que para ellos era necesario que existiese; no percibían la muerte como tal, era algo que les acompañaba sin saber como desprenderse de ella, pero si distinguían y concebían la vida en todo su esplendor, sin ningún tipo de perjuicio. Dichosos ellos con su ignorancia y su ingenuidad, pero estaban vivos y eran vitales, enérgicos, espontáneos, y la vida para ellos era pura existencia.

miércoles, 3 de febrero de 2010

A tí, mi ansiado brote de esperanza











Hoy por fin he visto el rostro de mi ensueño
al que impaciente espero que vea la luz del día
cada día que pasa más me cautiva y me hace su dueño
sin él no concibo el presente, ni el futuro podría.
Tan solo pensando en él la vida parece más hermosa
difumina las tristezas y tambien el desconsuelo
me alegra la existencia en su forma caprichosa
y consigue hacer feliz a su impaciente abuelo.

domingo, 31 de enero de 2010

Viejo estanque











Viejo estanque, reposo del solitario
que nada pides a quien a tu regazo viene
a tí acuden como los peces al estuario
para morir allí si eso les conviene.
No le niegas a nadie la acogida
a todos les enseñas el camino
cuando llegan ya cansados y sin vida
creen tener en sus manos el destino.
La maleza les protege y les ampara,
en tu seno solo encuentran el calor
de esa madre recordada y venerada
tan distante y deseada con amor.
No abandones nunca al que te pida
unas horas de descanso en soledad
a tí te deverá su nueva vida
confesando su cruda y triste realidad.
Belleza pura de las aguas resurgida
como agua fresca que brota sin esperar
que algun recuerdo lacere aquella vida
que tanto daño le hizo con la verdad.

viernes, 29 de enero de 2010

Mi amigo el "libro"










Mi buen amigo, "libro" que en los momentos más difíciles, cuando nada ni nadie te puede consolar, ahí estás tú, para dejarte acariciar y buscar en lo más íntimo de tu ser, ojeando en las partes más recónditas de tu ser, para dejar por unos instantes de ser yo mismo y convertirme en parte de , de tu historia, de tus personajes, dejándome vivir como mía misma cada situación que encierras en tus entrañas sin pedirme nada a cambio, quizás tan solo que no te olvido en algún rincón oscuro y polvoriento del que no me acuerde jamás.
Compañero fiel que siempre estás ahí, reposando día tras día, año tras año, envejeciendo pero haciéndote eternamente presente y actual; nunca pasas de moda, siempre tienes algo nuevo que decir, algo nuevo que entrever al releerte, y con el paso del tiempo recobras con más fuerza el vigor que nunca perdiste, pues solo el poder de una llama inmoladora acabaría por esparcir tu ser por el vasto mundo que tal vez nunca te comprendió.
Siempre permanecerás en el recuerdo de quien te tuvo entre sus manos, acariciándote para hacerte más suyo, sin saber que silenciosamente te ibas incorporando a su mente, a sus recuerdos, para hacerte dueño de él, tan dueño que solo de ti dependiese el devenir de los hechos que le relatabas.

Meditación y vida











Medita viejo amigo flotando en el abismo
dejando las penas por perdidas en el camino
no sea que te llenen de tristeza y de pesimismo
y no seas nunca el dueño regio de tu destino.
Presiento que son muchos los recuerdos a olvidar
quizás no tantos como quiero recordar
siempre hay algo que queremos relegar
a un destino que no podemos gobernar.
Pero en algo amigo mio quiero ahora divagar
no por falta de certezas que no pueda explicar
los recuerdos nunca fueron un producto del azar
los creamos con el fin de poderlos perpetuar.

miércoles, 27 de enero de 2010

Sueños en la distancia










Sueños que cobráis vida en la distancia
pues de cerca os confunden con la locura,
compañeros de las mentes atormentadas
que solo encuentran en vuestro existir
la salida del oscuro túnel de la conciencia.
Sueños necesarios de la vida cotidiana
que ensalzáis vanidades reprimidas
esperando que algún día con recelo
plantéis cara a la oscura incertidumbre
del que elude la razón de su existir.
Sueños poseedores de los pobres y los ricos
desdeñando todo aquello que os rechaza
pues el hombre necesita contemplaros
en las noches en que surgen los fantasmas
de un pasado que perdura sin piedad.

El ocaso de un nuevo día










Por fin transcurrió un nuevo día, tan lleno de incertidumbre como otro cualquiera, y me dirijo al remanso de mi casa para observar una nueva puesta de sol, que se lleva no pocos sinsabores pero también alegrías y esperanzas para el siguiente amanecer. Que quietud me da el observar las tranquilas aguas del estanque, mi compañero eterno perpetuo, con mi vieja barca vigilante esperando que repose en ella mi cansado y extenuado cuerpo; a su lado en mi ausencia la acompañan pequeños pececillos nadando a su lado para darla una cálida y acogedora estancia en el húmedo ambiente que la sirve no obstante para darla vida.
Solamente el susurro de la suave brisa acompañada del canto de pequeños pajarillos que rebolotean a su alrededor, le da a ese entrañable lugar la categoría de amigo y amante, en el silencio del que se siente solo aún estando acompañado.